Tienes una idea falsa del amor.
Nunca fue un contrato ni una imposición.
Y aunque te quiero cada vez más
de un modo que no puedes ni sospechar.

Yo no soy esa mujer que no sale de casa
y que pone a tus pies lo mejor de su alma.
No me convertiré en el eco de tu voz
en un rincón... Yo no soy esa mujer.

Cambia tu manera de pensar en mi
o verás como no me encontrarás aquí.

Aunque se rompa mi corazón
te obligaré a que entiendas esta lección.

Yo no soy esa mujer que no sale de casa
y que pone a tus pies lo mejor de su alma.
No me convertiré en el eco de tu voz
en un rincón...


Yo no soy esa mujer, esa niña perdida,
la que firma un papel y te entrega su vida.
Nunca me verás llorar, aunque sienta deseos
más de una vez... Yo no soy esa mujer.


Aunque se rompa mi corazón
te obligaré a que entiendas esta lección.


Yo no soy esa mujer que no sale de casa
y que pone a tus pies lo mejor de su alma.
No me convertiré en lo que tu quieres, no;
en lo que prefieres, no.
Esa niña consentida, mimada o perdida.

Yo no soy esa mujer, esa chica que baila,
baila al son de tu vida y tu alma.
Nunca me verás llorar.
Nunca me verás llorar, no, no, no.

Nunca me verás caer, no, no, no.
Nunca me verás perdida, llorando, consentida, no...

Yo no soy esa mujer que no sale de casa
y que pone a tus pies lo mejor de su alma.
No me convertiré en el eco de tu voz
en un rincón...


Yo no soy esa mujer, esa niña perdida,
la que firma un papel y te entrega su vida.
Nunca me verás llorar, aunque sienta deseos
más de una vez... Yo no soy esa mujer.

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