Tú, mi oscuridad.
Apareciste en un momento en que la vida me daba la espalda. Todo se desmoronaba, nada iba bien. En tu oscuridad me protegí, me sentí a salvo.
¿Cuánto tiempo puedo permanecer allí?
¿Cuánto tiempo puedo permanecer allí?
No aguantaba los segundos para verte, y aún cuando estabas en frente mío, me costaba hacerlo. No sabía quién eras.
¿Cómo alguien puede encontrar seguridad en un lugar desconocido?
¿Cómo alguien puede encontrar seguridad en un lugar desconocido?
Sin embargo estaba alerta, no quería soportar otra caída. Me defendí de tus sombras, de las mismas que a la vez me protegían.
¿Quién puede sacar fuerzas del mismo lugar al que buscamos combatir?
¿Quién puede sacar fuerzas del mismo lugar al que buscamos combatir?
Centré mi vida en esa lucha. Aquellas batallas dejaban de ser desafíos y de forma extraña comenzaban a ser la clave para sonreir.
¿Es posible encontrar alegría en medio de una guerra?
¿Es posible encontrar alegría en medio de una guerra?
Pero como todo, se estaba escribiendo el final. Las sombras se alejaban cada vez más de mi. Y de pronto, una luz.
¿Se puede ver la luz si no hay oscuridad?
¿Se puede ver la luz si no hay oscuridad?
Me encandiló su brillo, pero supe que no pertenecía ahí. Quería que vuelva a rodearme tu oscuridad aunque sabía que tampoco era mi hogar.
¿Es posible saber realmente a donde pertenecemos?
¿Es posible saber realmente a donde pertenecemos?
Volvieron. Me envolvieron. Me acorralaron. Aún así estaba dónde quería.
¿Por qué nos dejamos desvalorizar de este modo?
¿Por qué nos dejamos desvalorizar de este modo?
Caigo. Pero eso no es lo peor... espero que aún tus sombras vuelvan a levantarme.
Kam Luciana.
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